Claudia Palacios

CLAUDIA PALACIOS

Las Memorias conversadas® son historias de vida escritas en primera persona por Isa López Giraldo.

– ¿Quién es Claudia Palacios más allá de lo que hace?

Soy mamá de Pablo, hija de María Teresa y Gerardo, hermana de Rafael, Diana y Julián, tía de Rafa, Isa y Sammy.

– ¿En qué entorno crece?

En el del barrio Colombia y La Buitrera (zona rural) en Palmira, jugando escondite y lleva con los niños y niñas de la cuadra, luego como Scout, y luego como una adolescente que sintió que irse al campo era un golpe en el momento en que había fiestas de quince cada ocho días, pero que descubrió en esa experiencia un montón de beneficios, entre ellos el amor por lo rural.

– ¿Quiénes son sus referentes?

Mi mamá y mi papá con su enorme capacidad de trabajo, y su convicción de que se puede lograr todo lo que se quiere a punta de trabajo.

– ¿Cómo descubrió su vocación de vida? 

Por el deseo de servir a la gente, cuando estaba en octavo hacía encuestas a mis vecinos para preguntarles sobre sus preferencias políticas, luego pensé para qué podía servir eso, y ahí pensé que el periodismo servía para recopilar información que al divulgarla sirviera a la gente para tomar mejores decisiones sobre todos los temas que afectan una comunidad.

– ¿Qué disfruta y qué le reta más en su labor?

Todo, hacer las entrevistas, organizar la información, extractar lo esencial según si el medio es prensa, radio o televisión. El reto es siempre contextualizar los hechos oportuna y adecuadamente, es decir, ir más allá de registrarlos, para que la gente los entienda no como algo aislado sino como algo que tiene causas y consecuencias.

– ¿Qué rescata de las redes sociales y qué cuestiona?

Permite inmediatez, que es pertinente e importante en un mundo donde las noticias se producen vertiginosamente, así como tomarle el pulso a la opinión pública, para recibir retroalimentación de quienes consumen los medios de comunicaicón.

Pero esas son las mismas razones de los cuestionamientos porque por la inmediatez se sacrifica el contexto y en ocasiones se yerra en contrastar la veracidad de los mismos. Y por supuesto el pulso de la opinión pública se circunscribe a quienes tienen acceso a las redes, y al uso del anonimato en que muchos se escudan para insultar, injuriar o calumniar.

– ¿Cuál es la primera lección que debe aprender un periodista?

Que no se sale de la casa sin estar informado y que el periodista no tiene horarios.

– ¿Le gusta la docencia?

Sí, ya tuve una corta experiencia como docente del diplomado en periodismo de la Universidad Minuto de Dios. Dicté el módulo sobre realización de informes para noticieros de tv, entrevista e improvisación.

– ¿Cómo le saca tiempo al tiempo?

Saco tiempo para todo, pero el mayor porcentaje para trabajar. Tengo gente que me ayuda con cosas logísticas, y un hijo y un novio solidarios, pacientes, y que apoyan lo que hago.

¿Cuánto tiempo se toma para escribir sus libros desde que concibe la idea de hacerlo?

No hay una constante, además solo he escrito dos, así que hasta ahora la experiencia es que empiezo el trabajo de campo apenas me puedo organizar para usar el que tengo disponible. Ha pasado que suspendo un par de semanas si debo concentrarme en otras cosas y retomo cuando vuelvo a tener tiempo, y si me veo colgado pido vacaciones en mis trabajos para poder cumplir con la fechas de entrega acordadas con la editorial.

– “¿Te vas o te quedas?” Claudia se fue y decidió volver ¿para quedarse?

Estoy muy feliz en Colombia y estuve muy feliz en Estados Unidos, lo importante es estar donde uno más puede potencializar todo lo que lo hace feliz, lograr ese balance entre lo laboral, lo personal y lo familiar. En la medida en que vea que ese balance pueda volverse a dar por fuera del país, buscaré la manera de estar afuera por un tiempo, pero lo que tengo muy claro es que es en Colombia donde quiero servir y en Colombia donde me quiero morir.

– ¿Es posible “Perdonar lo imperdonable”? 

Así lo demuestran muchas de las 7 millones de víctimas que hay en Colombia, cuando encuentran que el perdón es un regalo que se dan a ellas mismas y no a sus victimarios, que así cortan el dolor que ese victimario les causó. Y que a través del amor, la fe, el deporte o el arte, entre otros medios, se desarrollan herramientas para sacar algo bueno de la tragedia, y convertir esa vivencias incluso en historias de inspiración.

– ¿Cómo disfruta la soledad? ¿Cómo la sufre?

Me gusta pasar tiempo sola, especialmente cuando tengo mucho qué hacer. No la sufro, la disfruto, supongo que eso también es porque sé que cuando me canse de estar sola siempre puedo contar con la mejor compañía de la gente que me quiere y a quien quiero.

– ¿Cuáles cuenta como las mayores satisfacciones de vida? ¿Cuáles las frustraciones? ¿Qué manejo les da?

Mi satisfacción es que pueda servir a otros, por eso mi profesión me hace feliz. Ver crecer a mi hijo y a mis sobrinos, desarrollar su inteligencia, también me hace muy feliz. Así como soy feliz cuando puedo correr, montar en bicicleta, y nadar.

Me frustro con la falta de cumplimiento de otros ante los compromisos que asumen en proyectos en los que yo esté involucrada, me cuesta darle un buen manejo a eso, creo que peco por echarme encima el trabajo de otros para evitar el momento amargo descubrir que no hicieron su trabajo.

– ¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos y los de más largo plazo?

En lo inmediato lograr que Perdonar lo Imperdonable llegue a muchas manos, corazones y mentes para que las historias de quienes aceptaron contar sus casos para el libro inspiren a los lectores a encontrar su rol en la construcción de la paz en Colombia.

Seguir escribiendo libros, quiero hacer uno después sobre las consecuencias de traer al mundo hijos no deseados, y el vínculo de esto con las políticas de planificación familiar.

Publicado por Blogger en El Blog de Isa el 10/27/2015 10:22:00 p. m.