
Juan José Echavarría y la Penguin Random House le hablaron de mí para que escribiera sus memorias. Lo visité en Cali, donde me reuní con su esposa e hijos. Con varias pausas trabajamos en un material que él ya tenía elaborado y que intervine completamente. Produje un texto bellísimo con una historia muy sentida y valiosa que quedó como tesoro de familia.

