Entre la academia y el servicio público

Dada mi formación de economista dedicada a escribir historias de vida de personajes de la vida nacional, quise llegar a mis mayores referentes, autores de libros que consulté tantas veces como estudiante de pregrado; actores principales en la construcción de una nación sólida, con estructuras fuertes en todo lo referente a política pública; personajes que, si bien no fueron mis maestros en un salón de clases, sí lo han sido de muchas formas distintas. 

Recuerdo que al conocer e invitar a mi sitio web en la sección Jóvenes Talentos a Jonathan Malagón, alumno estrella de José Antonio Ocampo, no pude sino pedirle que me conectara con su profesor. Más adelante, cuando terminaba el libro Decidí contarlo, Guillermo Perry me sugirió escribir una trilogía con los economistas más connotados del país. ¿Con quién seguir? Al tiempo dijimos: “¡José Antonio!”. 

Al contarle sobre mi proyecto, de inmediato recibí un sí por respuesta. Hoy, cuatro años más tarde y ocho desde que lo entrevisté para mi página, puedo decir de José Antonio que tiene todo para sentirse muy complacido por sus logros, siempre tempranos, siempre superando la excelencia. Es un ser humano que tiende puentes de cercanía intelectual brindando calidez humana.

Empezamos a dar los primeros pasos que nos permitieron rescatar sus memorias, y con ellas las de una nación en proceso de crecimiento y desarrollo, documento que hoy presentamos ante ustedes en forma de libro. 

Como bien se conoce, José Antonio nació en Cali en 1952. Es economista y sociólogo de la Universidad de Notre Dame (1972) y Ph.D. en Economía de la Universidad de Yale (1976). Está casado con Ana Lucía Lalinde, el amor de su vida, como lo consigna en nuestras conversaciones. Tiene tres hijos: Rocío, Juan Camilo y María José. Y se está estrenando como abuelo, gracias a la preciosa Tamara. 

Tomo un fragmento de las palabras que Leonardo Villar dedicó a su maestro, mentor y amigo, en el homenaje que le rindieran en UNIANDINOS el mes de junio de 2022, pues lo revela en su esencia. Comienzo por mencionar aspectos de su vida profesionalcuando recuerda que José Antonio: “Ha tenido en Colombia todos los altos cargos a que puede aspirar un economista y ha participado en los equipos económicos de varios presidentes”.

Complemento estas palabras para presentar una pequeña muestra de lo que es su magnitud monumental como profesional. 

José Antonio Ocampo combina una mezcla poco frecuente de amplio bagaje académico y experiencia en altos cargos políticos nacionales, regionales y mundiales. Ha recibido numerosas distinciones, como economista, historiador y profesor. También doctorados honoris causa de las Universidades Complutense, Nacional de Colombia y San Marcos. Es miembro emérito de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas, miembro de número de la Academia Colombiana de Historia y ha sido aceptado para ser miembro de la Academia Colombiana de la Lengua

Actualmente es profesor y director del Programa de Desarrollo Económico y Político de la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales (SIPA) y miembro del Comité de Asuntos Globales de la Universidad de Columbia

Anteriormente se desempeñó como secretario general Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales (y como tal cabeza del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU), y secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). En 2012 fue candidato a la presidencia del Banco Mundial en nombre de un grupo de países en desarrollo.

Ha desempeñado también varios cargos en el Gobierno, incluyendo los de ministro de Hacienda y Crédito Público en dos ocasiones. Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural. Director del Departamento Nacional de Planeación y codirector del Banco de la República. Director de la Misión para la Transformación del Campo de Colombia , coordinador Nacional de la Misión de Empleo, y miembro del Consejo Asesor de la Comisión de la Verdad de Colombia.

La lista a nivel internacional es extensa e impactante. La podrán leer precisamente en el libro. 

Como académico, ha sido en Colombia director de FEDESARROLLO y del Centro de Estudios de Desarrollo Económico (CEDE) de la Universidad de los Andes, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, y de las universidades Nacional de Colombia, Externado de Colombia y Javeriana, y profesor visitante o de cátedra de las universidades de Cambridge, Complutense, Oxford, Rice, São Paulo y Yale.

Es autor o editor de más de setenta libros, coordinador de más de veinte informes institucionales y ha publicado más de cuatrocientos cincuenta artículos académicos. 

El libro contiene precisamente la manera como José Antonio ha impactado la economía nacional e internacional y la política pública desde las múltiples posiciones que ha ocupado, a través de los libros que ha escrito y de las clases que ha dictado. De este modo presenta su visión de diferentes momentos país, la del tecnócrata, la del historiador, la del economista y la del profesor. Su trayectoria profesional y su acervo académico le han permitido aportar a la construcción de un Estado que ha vivido en medio del conflicto social. 

Gracias a su gestión, el país ha marcado índices de crecimiento con su consecuente progreso económico, pero también ha dado alertas tempranas. Ha asumido responsabilidades en momentos de crisis como cuando recibió, precisamente de Guillermo, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público de la administración Samper brindando calma a los empresarios, a la sociedad en general y a los inversionistas internacionales. Hizo lo propio al asumir la misma cartera en la actual administración, para ser llamado “el adulto responsable del Gobierno”, al grado de que su sucesor expresó: “Cambió el ministro, pero no la política económica”.

En su faceta humana, Leonardo consigna lo siguiente, porque para qué producir lo que alguien tan cercano a sus afectos expresó ya de manera pródiga, pero sin exagerar y sin faltar a la verdad: “Es una persona híper trabajadora, tremendamente organizada y excepcionalmente inteligente. Pero lo que resulta menos obvio para una persona de esas características, es que se trata de alguien profundamente leal a sus amigos, comprometido de corazón con la equidad y la justicia y que siempre trata de ayudar a los demás. 

Puede ser a veces terco en algunas posiciones, pero es siempre amable y escucha con toda la paciencia y el respeto, lo que hace que también se gane el respeto de sus interlocutores, aun cuando tengan posturas ideológicas o políticas radicalmente distintas a las suyas. José Antonio, pese a ser tan importante, es una persona que se caracteriza por su bondad y su sencillez. Dos palabras que podrían parecer lugar común, pero que para mí (para Leonardo, pero me incluyo), lo significan todo”.

Que la lectura del libro y esta conversación que tendrá con María Jimena Duzán, deje en ustedes el deseo de continuar aproximándose de manera íntima y genuina a las historias de vida de nuestros connacionales quienes, como José Antonio, tienen todos los pergaminos, les gusta ser llamados profesores y nos dejan el mejor legado en sus alumnos, herederos intelectuales, quienes, como lo hacen sus mentores, van dejando huella.

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