Guillermo Aníbal Gärtner Tobón

 

Nací en Santa Rosa de Cabal el 12 de octubre de 1945 en el hogar formado por mi padre Mario Elías Gärtner Gómez quien entonces se desempeñaba como Notario único del Círculo Notarial, y mi madre Esther Tobón Vargas. Conformaban ese hogar mis hermanas Sonia, Nubia y Blanca Luz, y mis hermanos Mario, Absalón, Carlos Alberto, Hermann y Libardo.

 

Santa Rosa era entonces un municipio pequeño que hacía parte del entonces existente Departamento de Caldas, hice mis primeros años de escuela en la todavía existente Escuela Pedro José Rivera los dos primeros grados y luego pasé a tercero al Colegio de Jesús.

 

Mi padres fijaron luego residencia en la ciudad de Calarcá, entonces también pertenecía al Departamento de Caldas y allí ejerció mi padre la misma función pública de Notario.

 

Gocé además del amor de mis padres del mismo afecto de parte de mis hermanos, no recuerdo de mi infancia momentos “malucos” o “amargos” en ese contexto de las relaciones familiares, siendo el menor gozaba de las atenciones de todos y ese afecto era recíproco, siempre profesé amor  y respeto hacia mis hermanos y hermanas, disfrutaba de su compañía y encontraba en sus consejos estímulos para mi propio desarrollo. No faltaban algunas “tensiones” cuando ya en la escuela fui muy ajeno a ciertas materias como las matemáticas y en especial las tablas de multiplicar y prefería, en lugar de hacer esas tareas, hacer dibujos para lo cual contaba con la complicidad de mi madre. Mis hermanos mayores tenían su cantinela: “buen dibujante, mal estudiante, Guillermo Aníbal, la tabla del 9”.

 

“Estuve casado en Medellín con Silvia una descendiente del maestro Jose Félix Fuenmayor  considerado como un maestro de Gabriel García Márquez.  En este primer matrimonio nació nuestra hija mayor Anneli quien terminó sus estudios de Ciencias Agrarias en la Universidad Federico Guillermo de Bonn y actualmente es ciudadana Alemana, madre de tres preciosos hijos, mis dos nietas Sylvia, Natalia y mi nieto Sjard. Luego nos separamos y obtuvimos la anulación de nuestro matrimonio.

 

Unos años después inicio vida de pareja con Margarita Gutiérrez, quien fuera mi alumna en la Universidad Autónoma Latinoamericana y luego de un acercamiento donde se hicieron evidentes objetivos comunes para conformar una familia decidimos formalizar nuestro matrimonio. En esta unión que permanece tuvimos tres hijos, una ingeniera mecánica, un músico y un talentoso joven estudiante de artes visuales. Margarita es una profesional graduada en la Universidad Tecnológica de Pereira en Etnoeducación y Desarrollo Comunitario.

 

En una relación anterior a estos dos matrimonios se produjo con Maria Lucila Ortíz la concepción de otro hijo, Jorge Edisson,  a quien reconocí como tal cuando ya tenia el 32 años de edad y  era a la vez padre de cuatro hijos, Jennifer, Katharine, Camila y Johann, convirtiéndome así en abuelo cuádruple de la noche a la mañana. Debo anotar que cuando se produjo el encuentro en años recientes con Jorge cuando lo vi sentía que me estaba recibiendo a mí mismo, experimenté una magia de vida,  y agradezco a la vida que este hecho se haya producido como una oportunidad de reparación debida. Jorge es una persona admirable, profesional en el campo de la seguridad y un padre como pocos los hay.

 

Es de anotar que las relaciones entre mis hijos, bien diferentes todos, son unas relaciones de amor y respeto, de buena comunicación y ayuda mutua así  que puedo afirmar  que integro una familia compleja admirable y la cual ha marcado  las posibilidades y el camino para no ser el lobo estepario que pude llegar a ser.

 

Me considero un enamorado de la vida al grado que quisiera poder contemplar a los nietos de mis hijos pero así mismo, no tengo ninguna aprehensión hacia la muerte, pues vida y muerte van siempre de la mano. Por las circunstancias de inseguridad del país en el 2008 vi en riesgo mi vida y advertí a mi familia de ello porque yo resultaba molesto para mucha gente que en algún momento quería sacarme del camino.  Mis intervenciones como abogado defensor y como parte civil en procesos judiciales en casos de desaparición forzada y de ejecuciones extrajudicales explican lo ocurrido.  Estos hechos enmarcados en el conflicto armado interno me hacían consciente de la precariedad de mi propia seguridad y la de las personas bajo mi responsabilidad.

 

Las últimas décadas las he dedicado al trabajo académico, a la investigación en los campos de la criminología, habiendo sido constructor de una iniciativa propuesta por el Ministerio de Justicia y del Derecho, el Observatorio del Delito que sería luego el Observatorio de Seguridad, Convivencia y Derechos Humanos de la Universidad Tecnológica de Pereira.

He estado muy comprometido con el arte por vocación desde mi infancia y una admiración inagotada por las artes gráficas. Busco desde la sensibilidad más elemental a la más elevada del espíritu. Así pues que ante mi ausencia, no tengo pretensiones de eternidad mas allá de la que me otorgue la memoria y el afecto de quienes han sido mis interlocutores y mi familia, así que  espero celebren lo que fue mi vida con una fiesta, sin lamentaciones porque he vivido intensamente, sin dejar cosas pendientes y sin razones para la tristeza.

 

Debe tenerse cuidado en la manera como uno enfoque este tema vida-muerte. Lo que la gente llama el fallecimiento esa es la conclusión de la muerte, porque nacimos muriendo, de tal manera que a lo que se le pone punto final es a la muerte y la vida quedaría para pensarla en otras dimensiones y latitudes. ” ( Fragmentos de la entrevista realizada por Juan Miguel Álvarez en mayo de 2008 en las oficinas del Observatorio de Convivencia, Seguridad y Derechos Humanos en la UTP. )

 

Evento académico de reconocimiento de parte de los profesores y profesoras de la Facultad de Bellas Artes de la UTP, 2010, 3 de noviembre

 

– ¿Cuándo sintió por primera vez esa inclinación por lo políticamente social, cómo se manifestó, que tanto se vinculó a la izquierda?

 

En mi hogar pude evidenciar un permanente sentimiento de solidaridad hacia las personas que en el municipio no gozaban de las mismas condiciones de vida y era testigo del ejercicio cotidiano de la caridad por parte de mi madre especialmente con las personas que ella llamaba “pobres vergonzantes”, en otras palabras personas o familias cuyas condiciones habían cambiado de la comodidad a la pobreza. Mi padre era especialmente deferente y amigable con las gentes trabajadoras, campesinos y artesanos a quienes trataba en pie de igualdad que a sus pares en la administración pública. Pude despertar en mi propio ser sentimientos de solidaridad con las personas pobres y desvalidas y recuerdo sobre todo una anécdota cuando en una ocasión llevé hasta mi casa a un jovencito carente de piernas y que se movilizaba en un precario carrito de balineras, allí le entregué todo lo que tenia en un alcancía de la Caja Agraria y esto generó todo un debate en casa pues una de mis hermanas consideró que mi acto era reprochable pues no estaba autorizado por mis padres así las monedas fueran mías.

 

Algunas veces supe y hasta presencié escenas de mal trato a personas detenidas por la policía local, esto me impresionaba fuertemente y mi indignación no tenia otra salida que el de guardarlas en silencio pues también escuchaba en casa historias trágicas sobre personas que se habían confrontado o enfrentado a las así impuestas como autoridades.

 

Ya en Calarcá en una época de especial virulencia de la violencia partidista directa e indirectamente percibí las atrocidades y la barbarie de esa época, parientes asesinados, perseguidos, la observación de los cadáveres que los bajaban del campo y eran exhibidos en una funeraria cercana al parque, todo esto junto al choque que representó la experiencia de haberme subido a una volqueta que venia cargada con mas de 20 cadáveres de campesinos mutilados (eran despedazados a machete) y luego el asistir contra la voluntad de mis padres y hermanos al sepelio colectivo, marcó definitivamente mi propia vida para luego comprometerme en lo que podía sentir y pensar podría ser una opción para que esos eventos terribles no se volvieran a dar.

 

Si he sido una persona –valga la expresión- de “armas tomar”,  fui aficionado a las armas desde pequeño y estoy familiarizado con ellas, mi arma personal que he tenido durante años tiene en cierta forma su historia, una pistola Heckler 9 mm que conservo desde la época en que como Teniente del Cuerpo Logístico del Ejercito Nacional ejercí como Auditor de Guerra en la IV  Brigada. En varias oportunidades tuve que enfrentar situaciones de alto riesgo y de alguna manera mi preparación y disposición como militar contribuyó a su superación y a defender mi propia integridad.

– ¿Qué reflexiones hace hoy?

 

En la actualidad, año 2014 pienso que los términos “derecha” e “izquierda” definitivamente me parecen unas palabras que no dicen nada, como que dependen si miramos hacia occidente o hacia el oriente y en mi propia experiencia de vida he encontrado que individuos sin discriminación de genero o nacionalidad, etnia o lo que se quiera, son calificados y se autodenominan de izquierda o de derecha y en la practica niegan lo que se adjudica a un término o al otro como puede ser el ejercicio de la tolerancia, de la apertura del pensamiento, etc. etc. No pocos de mis conocidos “de izquierda” son personas que en su vida personal se caracterizan por la cortedad de miras, sus actitudes autoritarias y no pocos de mis conocidos “de derecha” (conservadores) en su cotidianidad son individuos proclives al libre pensamiento, a las transformaciones en todos los ordenes, etc. No puedo desconocer que para muchas personas mi nombre se asocia con la siniestra (sic) o se me estigmatiza a partir de esa etiqueta.

 

En mi adolescencia milité y contribuí a la creación y fortalecimiento de las juventudes comunistas en el ahora llamado Viejo Caldas y en esa relación tuve la oportunidad de recibir formación política en una escuela de élite de la Juventud Libre Alemana (FDJ). Esa formación en los campos de la filosofía marxista, de la economía política y de la estrategia y táctica de los partidos comunistas sin lugar a dudas constituyó una experiencia que me abriría luego campos que explican el haber sido desde mis comienzos de los estudios universitarios en las ciencias sociales y en el derecho en la Universidad de Antioquia monitor y auxiliar de cátedra y ser docente al mismo tiempo en la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín, tenia por así decirlo un bagaje intelectual que mis condiscípulos no poseían.

 

Las influencias ideológicas, filosóficas, que recibí en mi propio hogar y principalmente de mi hermana Blanca Luz una profesional del derecho, egresada de la Universidad Nacional y quien fuera una de las primeras mujeres en ejercer como juez penal en la región, una muy juiciosa lectora y dotada de un especial brillo intelectual, conocedora de la literatura universal, gracias a la cual pude acercarme desde temprana edad a la filosofía existencialista y otras expresiones de Weltanschauung no precisamente marxistas, Sartre, Camus, Kafka, Jaspers, entre otros existencialistas y al tiempo a otras formas de pensamiento principalmente el pensamiento de Bertrand Russell, todo esto, explica el no haber caído en el sectarismo ni el marxismo ortodoxo, todo lo contrario y de ahí que luego encontrara afinidades con el pensamiento y la práctica de pensadores que de alguna manera vinculaban marxismo y existencialismo: Adam Schaff, Roger Garaudy entre otros. En este mismo contexto y también con el estímulo de Blanca Luz me inicié en la obra de Goethe y desde entonces particularmente el Fausto constituye una de mis lecturas recurrida.

 

Sigo considerando que ese caudal de corrientes de pensamiento crítico constituyen parte de mi patrimonio cultural, personal que me permite como ha sucedió en mis prácticas académicas (docentes y de investigación) lograr lo que he denominado una visión holística, global-local, compleja, ambiental que en buena parte encuentro concordante con propuestas del físico teórico Fitriof Capra en su obra que pude leer en idioma alemán (Wendezeit) durante una permanencia en la ciudad fáustica de Staufen (RFA).

 

Como balance de mi militancia comunista inicial y luego la proximidad con diferentes expresiones políticas calificables de “subversivas” (concepto que me parece encomiable) , puedo decir que no tengo nada de que arrepentirme, creo haber contribuido en algo a transformaciones culturales plausibles traducibles en prácticas democráticas y un compromiso permanente con la esfera de los derechos humanos.

 

Pienso que la falla fundamental en que incurrí fue un error histórico en el cual caímos muchos y todavía muchos siguen cayendo en ello: el propósito de una transformación radical (revolución) a nivel mundial como superación del capitalismo y entronización de un sistema socialista universal. Un imposible como se ha mostrado en la práctica. Fue por así decirlo un compromiso romántico con la utopía de un total y libre despliegue de las potencialidades humanas, algo que puede lograrse o por lo menos es posible acercarse a ello a nivel individual pero no de otra forma.

 

– ¿Cuestiona Usted el comportamiento humano?

 

En el contexto o vinculadas con las respuestas anteriores concibo el asi llamado Conflicto Armado Interno (la guerra establecimiento – insurgencia de corte comunista) como un realidad lamentable que constituye un anacronismo degradado.

 

Las acciones de guerra, dramáticas y patéticas, dolorosas y repudiables que tenemos en la actualidad no se justifican pero si se explican en las determinaciones y condicionamientos de una historia marcada precisamente por la guerra y en la cual ha primado no el conocimiento sino las operaciones sicológicas de distracción y confusión de la mente. Son muchos los vencidos y los caídos no precisamente a causa de las balas sino de las palabras.

 

– ¿Cómo analiza la paz, cómo la concibe, cómo el proceso de La Habana, considera que hay verdadera voluntad política de las FARC?

 

En una reciente Maestría que curse en el Instituto de Altos Estudios Universitarios de la Universidad de Granada (España) en Derecho Penal Internacional expresé de manera sintética mi opinión sobre el tema de la guerra y la paz en nuestro país. Considero que en La Habana están reunidos dos cuerpos cojos, incompletos: de una parte (del establecimiento) están allí los representantes de los actores políticos, de la otra parte (la insurgencia) están allí los representantes de los actores militares. Ideal seria, conveniente sin lugar a dudas en mi concepto, que se sienten a buscar acuerdos las dos partes pero en su integridad: el componente político y el componente militar de las fuerzas enfrentadas.

 

Una debilidad de lo que se hace o busca hacer en La Habana es la visión parroquial del problema y que apenas hace unos pocos meses se ha venido a cuestionar tímidamente.

A solicitud de unos jóvenes comunicadores de la U. Católica expuse así mi punto de vista y fue publicado en la revista Expresión del programa de Comunicación Social:

“El CONFLICTO ARMADO INTERNO entendido como GUERRA REVOLUCIONARIA CONTRA EL CAPITALISMO Y EL IMPERIALISMO no fue en sus comienzos un hecho “interno” aislado, parroquial, nacional, sino un componente de propósitos estratégicos de una parte del movimiento comunista internacional y de otra parte un componente integral de la lucha encabezada por los países capitalistas mas desarrollados por defender el status quo y el orden mundial distinguido por un centro dominante altamente desarrollado encabezado por los Estados Unidos de Norteamérica y sus aliados principalmente Gran Bretaña, Francia, con unos intereses comunes definidos a partir de la postguerra por una periferia de países dependientes, subdesarrollados. Este así descrito de manera simplista constituyó el eje de la llamada GUERRA FRIA como confrontación de los dos grandes sistemas socioeconómicos que marcó el carácter de una época hasta el momento en que se produjo la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y la desintegración del ya mencionado campo socialista.

 

Plantear que esta guerra (CAI) ha sido y es una guerra vicarial seguramente irritará a algunos de sus guerreros que han actuado y actúan en la íntima convicción, unos, de estar defendiendo un orden de libertades que amerita sacrificar la vida, la propia y la de otros, por custodiarlo, los otros en la convicción de estar en igual esfuerzo por su deseo de lograr la destrucción de un régimen corrupto y opresor y el establecimiento de un nuevo orden de justicia, etc. “ (Revista citada, sin fecha).

 

– De su relación con las Fuerzas Armadas:  

( Fragmentos de la entrevista realizada por Juan Miguel Álvarez en mayo de 2008 en las oficinas del Observatorio de Convivencia, Seguridad y Derechos Humanos en la UTP. )

 

“Estudie Derecho en buena medida porque al obtener mi grado como bachiller del Colegio Deogracias Cardona de Pereira,  no pude obtener los apoyos necesarios para viajar a Leipzig en la todavía existente República Democrática Alemana para estudiar el arte de la ilustración de libros pues tengo una facilidad y es que leo un texto y lo veo de inmediato de manera gráfica y para mi papá eso era para bohemios.

 

Rescato del Derecho la Ciencia Política. En Alemania (RDA), en la Escuela Superior Wilhelm Pieck (Jugendhochschule Wilhelm Pieck) recibí  una formación en filosofía y  economía política que propicio destacarme en la Universidad de Antioquia donde fui monitor y profesor auxiliar en sociología esto me permitió conocer y trabajar con académicos como el profesor alemán Klaus Meschkat reconocido sociólogo alemán, tuve pues una formación sociológica aunque el pregrado que concluí formalmente fue el de Derecho y Ciencias Políticas.

 

Lo anterior me permite tener una serie de relaciones muy interesantes pues mi interés fue siempre el de prepararme políticamente con visión internacional.

 

Concluidos mis estudios en la U. De A. , y estando pronto a producirse el nacimiento de Anneli, comienzo a buscar trabajo, gracias a la intervención o apoyo de una compañera de estudios, Teresita Arias, me vinculo al Instituto de Crédito Territorial lo que para mí significó hacer parte de un sistema al que cuestionaba teóricamente pero no encontré nada que me repugnara ni que desde mi conciencia me impidiera hacerlo. Comienzo como asesor jurídico manejando todos los programas de vivienda militar. Algún día llega el coronel Hernán Zapata Vélez, del corregimiento La Florida, en Pereira, Risaralda, quien me manifiesta que en el ejército estaban necesitando vincular algunos profesionales entre ellos dos abogados y como yo tenía represado mi deseo de hacer carrera militar y conseguir mi grado y se dio mi oportunidad pues estaban organizando el primer curso mixto de escalafonamiento para oficiales del cuerpo logístico.

 

Le sugerí que habláramos en privado y nos reunimos en Medellín, todo para evitar sorpresas pues tenía que manifestarle que yo había sido dirigente de izquierda, hice parte de la redacción de la revista estudios marxistas, he sido preparador de cuadros del sindicato de trabajadores de Antioquia, a quienes les dictaba yo cursos de historia del movimiento obrero…en fin…he sido un líder comunista. Me dijo que estaba perfecto que le comentara estas cosas y que de igual manera ellos hacían su estudio de seguridad y valoró mi actitud para brindarme todo su apoyo.

 

Luego me notifican la aceptación para el curso en la Escuela Militar de Cadetes cuando ya estaba el coronel Augusto Florián, cuando llego a aceptar éste se levanta y me saluda militarmente y me dice “lo felicito por su acción de comando teniente Gärtner” como quien dice, “usted se nos infiltró” que es lo que mucha gente siempre ha pensado, que yo era mandado por el partido comunista o por el ELN, porque la pregunta es que cómo es posible que una persona que ha sido guerrillero sea militar, pero es muy sencillo, es la vida y de las condiciones de clase, de qué estrato, de mi procedencia, conceptos todos que entran a jugar ahí un papel. Para ese momento tenía un reconocimiento intelectual pues también era conferencista en EAFIT, profesor en la Universidad Bolivariana, era directivo de la Autónoma”.

 

– Usted no es un hombre religioso pero sí espiritual y disfruta las artes. ¿Cómo vive esa sensibilidad?

 

Para mi uso personal diferencio radicalmente lo religioso de lo eclesial, fui bautizado en la Iglesia Católica pero luego apostaté para mi primer matrimonio civil. Considero que la religiosidad es un don del ser humano que le impulsa a trascender mas allá de su epidermis y a poder sumergirse en las profundidades de su vida interior, lo eclesial … prefiero no decir nada y que cada quien opte por lo que mejor considere si es que necesita que alguien (un sacerdote o un pastor, un guía espiritual) le administre su alma, su espíritu y su conciencia (no son los mismo pero están íntimamente vinculadas).

 

Es cierto que me extasío caminando por entre el monte por una quebrada buscando bien su nacimiento o su desembocadura, escuchar el viento entre los árboles, el murmullo del agua, el canto de las aves, todo esto me conmueve e inspira, siento así mi propio cuerpo como algo de lo cual podría prescindir.

 

Así disfruto en mi vida intima familiar con mis hijos viviendo la ternura, lo simple, lo cálido, la dulzura del amor.

 

-¿Qué es lo que más valora de la vida, es más, qué significa para Usted la vida más allá de estar muriendo permanentemente como lo expresa en alguna entrevista. ¿Qué es para Usted la muerte?

 

Lo que más valoro de la vida es la vida misma en todo su multiplicidad y complejidad, la vida y la muerte no son dos puntos opuestos sino simples momentos de la unidad de lo existente que se trasforma, cambia, muta, perece, nace y se renueva y hasta donde nos consta esto es un proceso ininterrumpido, permanente. Lo que alguien cercano llamara mis muertos no son mas que los mismos seres ya “descarnados” valga la expresión, que siguen tan vivos o mas que los que se creen vivos y con vocación de eternidad. Mis padres, mis hermanos ya despedidos de sus envolturas físicas, amigos y conocidos, los vivo en la memoria y la expresión eternidad social (con su carácter relativo) me convence, de hecho puedo ver como mis hijos viven a los antepasados que han conocido por mis relatos y mi recuerdo.

 

– ¿Cómo analiza los resultados del programa internacional para la evaluación de estudiantes colombianos?

 

No confío en esos estudios ni en las mediciones estadísticas en que pretenden sustentarlos, simplemente desde mi propia vivencia como individuo y como padre de cinco hijos y siete nietos con diferentes niveles de escolaridad y formación profesional, tengo la convicción que la escuela en Colombia amerita ser tan superada como el mismo conflicto armado interno. He tenido y conocido educadores que bien pueden llevar el titulo de Maestros, pero no son la generalidad, las instituciones educativas en buena parte han sido y son aquí y ahora escampaderos para la necesaria sobrevivencia de personas que no han podido integrarse a otras esferas de la producción y de los servicios.

Pienso que la pereza mental de los alumnos es simplemente resultado de la mala calidad personal y profesional de ciertos domesticadores que fungen de educadores.

 

– Como maestro, ¿cómo inspirar a la juventud para que se enamore del conocimiento, para que supere la mediocridad, para que viva con intensa emoción e identifique a tiempo su vocación en la vida?

 

Muy simple: con el ejemplo, haciendo y acompañando a hacer y a ser.

 

 

Publicado por Blogger en El Blog de Isa López Giraldo el 5/25/2014 12:18:00 p.m.

 

 

 

 

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