Alejandro Cheyne

 

  • Cuénteme, ¿cuál es su origen?

 

Mi padre toda la vida ha sido una persona trabajadora, por lo mismo de él aprendí lo que significa el trabajo con una vocación de servicio que sin duda, además de contribuir a la creación de un mundo mejor, le permite a la persona perfeccionarse cada día más. Estudió parte de su programa en Ingeniería en Estados Unidos y estuvo vinculado a una multinacional lo cual le permitió vivir en diferentes ciudades para montar fábricas, lo que nos brindó la oportunidad de desarrollar unas competencias muy importantes como familia, una de ellas es la de tener pensamiento global, que es la capacidad de mirar qué está sucediendo en el mundo, para luego implementar las mejores prácticas en lo local. Siempre mi familia ha estado muy comprometida con el país y por lo mismo buscó más oportunidades para Colombia.

 

Mi mamá es una artista que se dedicó a criarnos a mi entrañable hermana Martha y a mí y de manera paralela se concentró en desarrollar su vocación. Desde muy pequeño me deleitaba ver cómo pintaba, cómo iniciaba y terminaba sus cuadros; veía ese placer que tenía en sus obras. Ahí hay grandes aprendizajes porque creo firmemente que el arte ayuda en muchas dimensiones, pero hay dos fundamentales: el arte te ayuda a descubrir tu propio yo, pero algo aún más interesante es que el arte ayuda a descubrir el significado de todo lo que te rodea. Si bien es cierto, algunas personas creen que se conocen bien a sí mismas, el arte lo que les permite es ir más allá: tú puede ser que estés todo el tiempo en un lugar, pero no necesariamente conoces dónde estás, porque no tienes la capacidad para apreciar el mundo. Esas son dos enseñanzas del arte que aprendí de mi madre.

 

 

  • ¿Cómo vive la etapa de colegio?

 

Estudié en el Gimnasio Los Cerros, un colegio con inspiración católica. Yo soy muy respetuoso de todas las creencias y creo firmemente que la formación de los valores, sin duda se da en la casa pero es precisamente el colegio el que te deja un sello y a mí me dio el de comprender lo que es la doctrina social, es decir, las enseñanzas de la Iglesia Católica y su aplicación a la realidad social con conceptos muy claros como son la libertad, la verdad, solidaridad, el bien común entre muchos otros que han marcado mi rumbo académico y empresarial.

 

 

  • Hablemos de la universidad.

 

En el año 88 el país atravesaba por un momento complejo, pues empezaba el debate de la inserción de la economía colombiana en los mercados internacionales, la conocida apertura económica, que posteriormente el Presidente Gaviria tomaría como bandera. En esa época todas las noticias hablaban de la importancia que tenía tal suceso, pero pocos parecían saber qué era eso y yo me enamoré de tal reto, lo cual me llevó a estudiar Economía.

 

Toda la vida fui apasionado por leer periódicos y escuchar noticias, hoy en día no salgo de mi casa sin consultar antes cinco fuentes de información; así pues que, como leo juiciosamente, por culpa de la apertura económica definí mi profesión en la vida.

 

 

  • ¿Qué significa la Universidad del Rosario en su vida?

 

La Universidad del Rosario ha sido generosa conmigo. Me formó tanto en pregrado como en posgrados, me permitió conocer a mi esposa quien como anécdota fue mi estudiante en el programa de administración de empresas y me ha permitido servirle como profesor y en diferentes cargos de liderazgo durante buena parte de mi vida.

 

Soy orgullosamente Rosarista de tiempo completo y con mi esposa Olga esperamos que nuestros hijos Tomás, Daniel y Ana también lo sean para que puedan aprovechar de un escenario en donde tú te puedes formar integralmente y obtener una formación muy personalizada.

 

 

  • ¿A qué se refiere por personalizada?

 

Te voy a hacer claridad en eso. Se presenta cuando el profesor reconoce al estudiante como lo que es, una persona; tú como estudiante reconoces a tus compañeros de clase como personas, lo que significa reconocerse por la formación académica, intelectual, espiritual y física, por el entorno familiar, en general, en todas las dimensiones. Si se tiene esa capacidad, se está en un proceso personalizado. En algunos escenarios académicos existe una distancia enorme entre el profesor y el estudiante, y a su vez entre los mismos profesores, lo cual dificulta el proceso de aprendizaje. Esta diferencia para mí es muy importante, al grado que lo aplico con mi equipo de trabajo que además es muy joven, pero, por encima de todo, busco que sean buenos seres humanos. Esa es la regla fundamental en mi vida y los resultados han sido siempre extraordinarios.

 

 

–          ¿Suerte en la Universidad?

 

Tuve una suerte enorme y es que estudié con nuestro actual rector José Manuel Restrepo, de quien siempre he aprendido muchísimo por su servicio al bien común. Fuimos compañeros de clases durante cinco años en los que tuvimos la oportunidad de disfrutar del Rosario y aportarle muchísimo. Enfrentamos retos de liderazgo. Para ese entonces fui vicepresidente y posteriormente presidente del Consejo Estudiantil, que es un escenario perfecto como semillero de liderazgo. Después José Manuel fue nombrado Colegial, posteriormente yo fui nombrado también como Colegial, entonces los dos tuvimos esa oportunidad de servir a nuestra muy querida Universidad en diferentes cargos y momentos durante nuestra vida. Es apasionante cuando encuentras personas en la vida que tienen vocaciones similares y Dios te da la oportunidad de trabajar en equipo al servicio de una noble causa como lo es la educación.

 

Siempre he creído que lo más complejo en la vida de una persona es descubrir la vocación y ser fiel a ella. Yo soy un hombre afortunado, porque cuando estaba en la Universidad, desde muy joven me empezó a gustar la docencia y fui monitor de cálculo diferencial, integral, entre otras cátedras, con grandes Maestros como el reconocido profesor Jaime García. Cuando me gradué descubrí que quería servir a la sociedad como docente. Hice una especialización en administración de empresas en el Rosario y otra en docencia universitaria, y desde esa fecha a hoy, quizás era 1992 cuando terminé mis estudios de pregrado, no ha existido un semestre en el que no haya sido profesor.

 

Si tú me preguntas cuál es mi vocación, la respuesta es: la docencia.

 

 

  • ¿Y qué más estudió?

 

Después de eso hice un curso de alta gerencia internacional para conocer bien el sector empresarial, luego mi maestría en pedagogía, más tarde decidí hacer mi doctorado en pedagogía en México. Eso soy yo, un enamorado de la educación y todo lo que hago trato de hacerlo de la manera más pedagógica posible, por eso es que cuando te mostré hace un rato que yo enseño emprendimiento, lo hago usando como pedagogía el arte, porque yo lo tengo desde pequeño con el ejemplo de mi mamá. Trabajo para que todo lo que se haga en la Escuela de Administración y en los diferentes escenarios donde he estado, siempre obedezca a ese lineamiento.

 

 

  • ¿Cómo fue la experiencia de enseñar por primera vez? 

 

Apasionante. Te voy a contar: Yo estaba inconforme con un profesor por lo que fui donde el decano de la época y le dije:

 

— Este profesor es malo por estas razones…

 

El decano, Miguel Gómez Martínez, a quien admiro muchísimo en su capacidad docente, me escuchó y luego me dijo:

 

— No vamos a contratar más al profesor, porque tienes razón, los argumentos son sólidos para pedirle que no nos acompañe más, pero con una condición: que tú seas el profesor.

 

Yo era muy joven, tenía 23 años, pero le dije:

 

— Yo asumo la cátedra, con toda la seriedad y entusiasmo.

 

Al semestre siguiente yo asumí la cátedra, y esas semanas siguientes a la conversación fueron larguísimas porque invertí mucho tiempo estudiando y preparando esa materia. Se llamaba ‘Historia Económica’. Lo mejor de todo es que me generó tanto entusiasmo, que con la ayuda del decano, después participé en un concurso internacional y me lo gané. Me fui a España un tiempo a aprender cómo se enseña Historia Económica y estuve en la provincia de Extremadura con toda mi experiencia en esta área. Esto ocurrió el primer semestre en que dictaba una clase formalmente.

 

 

  • ¿Qué otros cargos ha ocupado?

 

Fíjate que he sido fiel a mi vocación. De manera paralela he tenido diferentes cargos de liderazgo en el sector educativo, hoy en día soy el decano de la Escuela de Administración del Rosario, he sido director de la unidad de asesoría empresarial, fui gerente de construcción de la Universidad; fui asistente de la decanatura, vicedecano en la Universidad Sergio Arboleda, Rector durante diez años de Uniempresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá a mis 36 años, y renuncié para poder trabajar nuevamente con el doctor José Manuel Restrepo. De forma paralela, siempre he ocupado el cargo de profesor, que es lo que me fascina.

 

 

  • Hicimos el recorrido físico de la Escuela de Administración donde todo gira en torno al emprendimiento, se ha dedicado al 100 % a la academia, ¿cómo conciliar el ‘mundo real’ con la visión exclusiva de la academia?

 

Durante mi Rectoría en Uniempresarial como filial de la Cámara de Comercio de Bogotá con un poco más de 700.000 empresas inscritas, logré desde la academia conocer muy bien, pero bastante bien, el sector empresarial de Bogotá y la región, así como sus apuestas productivas de largo plazo.

 

Esta experiencia me dio un panorama amplio y me permitió enamorarme del emprendimiento, tema sobre el cual hice mi tesis doctoral ‘Emprendizaje solidario’ y quiere decir: cómo aprender a emprender. Desde que la terminé, todo el tiempo pienso en diferentes estrategias pedagógicas para motivar a los jóvenes para que puedan considerar el emprendimiento como un proyecto de vida a través del arte. Para mi mayor suerte, vale la pena mencionar cómo la Cámara de Comercio de Bogotá, además de promover el emprendimiento, también motiva el Arte por medio de exposiciones anuales como ARTBO e itinerantes en sus diferentes sedes desde hace varios años, bajo el liderazgo de María Fernanda, Consuelo y Mónica como presidentes de la CCB, quienes sin duda han contribuido a que Bogotá y la región sean aún mejores.

Luego esta convergencia de emprendimiento, doctorado en pedagogía y amor al arte representan el sello de mi vida actual.

 

  • ¿Es posible describir con palabras la visión del mundo cuando uno tiene arte en su vida?

 

Hace varias décadas se creía que el arte era para muy pocos, que era para los que lo habían estudiado o tenían un contacto directo. Lo que se ha demostrado es que el arte es para todos y eso lo que hace es que las personas tengan una percepción integral de lo que es el mundo, que en el caso del sector empresarial no solamente es dinero o negocios. Es decir, el arte te da perspectiva.

 

 

  • Hablar de arte es hablar de principios.

 

Tal vez el principio en el cual creo más firmemente es en la solidaridad y éste es un arte en sí mismo. Existen muchísimas definiciones de solidaridad pero tal vez la más reconocida es tener la disposición de entregar mucho más de lo que te corresponde y no solo a familiares y a amigos, al círculo que nos rodea, sino a toda la sociedad. Esa es la clave del éxito.

 

 

  • Sigamos su recorrido de vida.

Hace diez años empecé a participar ad honorem en una acreditadora internacional, ACBSP, para servir a la educación global y facilitar a las universidades en el mundo el cumplimiento de estándares internacionales de calidad. He tenido el honor de ser secretario, vicepresidente y presidente para América Latina y a partir de junio como Chair mundial, siendo la primera vez que un latinoamericano ocupa ese cargo desde su fundación hace 30 años.

 

 

  • ¿Cómo logró llegar?

 

Trabajando de manera desinteresada y pensando siempre con una visión global de la educación. Cuando se tiene un buen ritmo de trabajo, las puertas se abren solas.

 

 

  • ¿Qué siente? Yo veo una sonrisa en la mirada.

 

Sí, es una experiencia interesantísima. Dios ha sido extremadamente generoso conmigo, me ha entregado más oportunidades de las que siento que merezco. El pensamiento global, trabajar en ambiente universitario, trabajar para el sector empresarial, promover el emprendimiento, sin duda todo esto me ha permitido tener los recursos económicos suficientes para mantener a mi familia y sacarla adelante.

 

 

  • Para obtener estos logros necesariamente hay una exigencia muy alta detrás, pero hay una suavidad y una calidez en la forma como se manifiesta. ¿Cómo se exige, cómo se reta?

 

Mira, hay una frase de Picasso que dice:

 

— Cuando me llegue la inspiración, que me encuentre trabajando.

 

Hay personas que piensan lo contrario y comienzan a trabajar cuando les llegue la inspiración. Lo que hay que hacer es trabajar y a buen ritmo, así te llegarán las oportunidades y cada vez serán más, solo por seguir tu vocación.

 

Mi ritmo es bastante agitado. Me despierto a las cuatro y media de la mañana, estoy desde temprano en la Universidad y me acuesto muy tarde después de trabajar en la Universidad y casi siempre compartir mis experiencias con estudiantes de posgrado en las noches. Creo firmemente en la formación integral, razón por la cual dedico hora y media de gimnasio diaria con mis hijos, un tiempo para la formación espiritual participando en la Misa cuando el tiempo me lo permite y por supuesto un tiempo para estudiar arte, siempre procurando estar más tiempo con mi esposa y con mis tres hijos.

 

  • ¿También produce arte?

 

Soy malísimo para pintar y esa es mi frustración. En mi caso entendí que no tenía una buena pincelada y como no la tengo, logré comprender que la puedo reemplazar por otro tipo de pincelada y la mía es la pedagogía. Te lo puedo asegurar, gracias a la educación, le dejamos una huella significativa al estudiante y a las personas y los convertimos en mejores seres humanos.

 

  • ¿Se celebra y se premia?

 

Agradezco los reconocimientos generosos que me han otorgado como la Medalla Militar Servicios Distinguidos de las FFMM, Ejecutivo del año de la Cámara Junior, Colegial de Número de la Universidad del Rosario, mejor profesor en diferentes universidades, entre otros, que me llenan de entusiasmo para servir aún más desde mi vocación.

 

Sin embargo, te quiero compartir mi máxima celebración. No te imaginas la satisfacción. Cuando terminas un curso y los estudiantes te dicen:

— ¡Gracias!

 

Gracias por los conocimientos que transmites, sin duda, pero gracias por las enseñanzas. En varias ocasiones me han aplaudido con mi reacción inmediata de lágrimas en los ojos… esa gratitud me llena cada día más después de 25 años como docente.

 

 

  • ¿Qué meta ha tenido, por la que ha trabajado y que no se le haya dado?

 

Muchas, sin embargo tengo fe de que en el futuro con un poco más de esfuerzo podré lograrlas. Como ejemplo te puedo compartir mi deseo por estudiar un posdoctorado en actividades de pedagogía del emprendimiento, sin embargo, para aprovecharlo necesito tiempo para reflexionar y para madurar las ideas. Ahora no es el momento, pero seguramente lo tendré y quiero hacerlo en una universidad fuera de Colombia muy fuerte tanto en pedagogía como en emprendimiento para poder también comparar otra cultura emprendedora con respecto a América Latina. Adicionalmente quisiera hacer el posdoctorado con mucha más calma por cuanto el doctorado lo adelanté en la Universidad UPAEP de México durante cuatro años al mismo tiempo que ejercía la Rectoría en Uniempresarial, con viajes mensuales a Puebla, razón por la cual no tenía un minuto libre para descansar e incluso para disfrutar de las experiencias obtenidas.

 

Sin embargo, tu pregunta me hace reflexionar sobre mi mayor deseo. La respuesta sin duda es poder retribuir los sacrificios que han realizado mis padres, mi esposa y mis hijos por su apoyo incondicional a mi vocación, muchas veces con estrategias pedagógicas “fuera de la caja“. Sin la familia sería imposible mantener el rumbo en esos momentos difíciles que como todo ser humano he tenido.

 

 

  • Hábleme de su esposa.

 

Amor y gratitud por una persona discreta, optimista, con temor de Dios y con una generosidad sin límite hasta el punto de sacrificar deseos personales por construir una familia y apoyar mis sueños pedagógicos.

 

  • ¿Qué es lo que más disfruta en la vida?

 

Las pequeñas cosas y absolutamente todo. Disfruto a mi familia, el ver feliz tanto a mi esposa como a mis hijos, disfruto enormemente la Universidad como escenario de aprendizaje, me alegra observar la cara de satisfacción de un estudiante cuando comprende un reto y todo eso me genera muchísimo bienestar.

 

 

  • Podría decirse que la condición de todo emprendedor es la frustración. ¿Qué manejo darle?

 

Hay sueños que no se cumplen en la manera y los tiempos que uno quisiera. Recuerdo que eso me impactaba; sin embargo, con el tiempo lo que he entendido es que los fracasos son oportunidades de aprendizaje. Cuando tú lo miras con esa perspectiva te tranquilizas e inmediatamente comienzas de nuevo pero de una manera diferente y con la tranquilidad necesaria del deber cumplido.

 

 

  • ¿Cuántas veces levantarse y no por eso dejar de reconocer que se pudiera estar en el camino que no es?

 

El mensaje en especial para los jóvenes es levantarse sin importar el número de caídas, cuando se ha tenido un problema y no se ha podido enfrentar adecuadamente. Pero también algo que me parece más importante es tener la capacidad de levantarse ante la ovación de las personas.

 

Para explicártelo: resulta extremadamente peligroso cuando te salen las cosas bien y la gente te aplaude y reconoce, y tú te la crees. En esta situación sí que se necesita realmente volver a lo básico y tener la capacidad de aterrizar en tu condición frágil de ser humano. Creo que ahí está el riesgo de muchos líderes que no se dan cuenta de lo que les está pasando sin comprender que los triunfos son simplemente pasajeros con aplausos y reconocimientos temporales. Es mucho más que eso.

 

 

  • ¿Cuál es su polo a tierra?

 

Mi familia sin duda y yo diría que la formación de mi casa, es la que lo aterriza a uno y muestra realmente lo que uno es.

 

 

  • ¿Cuál es su estilo de liderazgo?

 

Existen muchos estilos de liderazgo. Cuando uno decide dedicarse a la educación, hay uno que te puede siempre llevar adelante y es el estilo de liderazgo a partir del servicio.

 

 

  • ¿Qué es servir?

 

Es entregarte sin límite para la búsqueda permanente del bien común. Si tienes claro el servicio a favor del bien común, el panorama se te aclara. Si buscas trabajar para el bien individual todos los caminos de tu vida se te van a cerrar porque en el largo plazo es una mala inversión y no es sostenible.

 

 

  • Ahora habló del líder que puede perder la noción de realidad. ¿Qué es la realidad?

 

Nuestra realidad en Colombia desafortunadamente está permeada por fenómenos de violencia, narcotráfico, guerrilla y corrupción, entre otros. Sin embargo, al mismo tiempo encuentras muchísimas personas que trabajan sin descanso por construir un mejor país. Si tienes la visión de que el mundo puede ser mejor a través de la transformación de las personas, encuentras el camino.

 

Siempre debemos mantener la esperanza de una mejor realidad. En mi agenda siempre busco un espacio para servir a la Armada Nacional como oficial de la Reserva Naval, en este momento soy teniente y porto el uniforme con mucho orgullo. Una lección muy importante para todos nosotros son los miembros de las Fuerzas Armadas, quienes gracias a su perseverancia, trabajo en equipo y entrega sin límite buscan el bien común a pesar de las dificultades y aspiraciones personales insatisfechas en una realidad tan compleja como lo es Colombia.

 

  • Hay un motor interior muy grande en usted. ¿Qué mensaje transmitir a las personas que todavía no encuentran motivación para las cosas?

 

Te diría que todo parte de descubrir la vocación y como le digo a mis hijos, hay que invertirle tiempo a eso, así se demoren. Cuando la encuentras debes ser fiel a ella, porque tentaciones para abandonar hay muchas. Si eres fiel a lo tuyo la vida te premia, pero si empiezas como una veleta, a ir a donde te lleva el viento, a donde te lleva la gente, se te pasa la vida sin haber logrado tu proyecto de vida.

 

 

 

  • ¿Se ha visto tentado a tomar otros caminos?

 

Claro. Fíjate que en mi caso, algunas empresas de manera generosa me han invitado a que vaya a trabajar con ellos, seguramente con unos salarios que pueden ser más atractivos, pero lo que tengo claro es que mi vocación es el servicio a través de la educación. Mi participación en otros escenarios obedece a oportunidades de integración entre la academia, sector público y la empresa que tanto requiere nuestro país.

 

 

  • ¿En qué escenario está pensando?

 

Hace muchos años tuve la oportunidad de trabajar en el programa Jóvenes en Acción del Plan Colombia desde la Universidad Sergio Arboleda lo cual me permitió trabajar en la articulación entre el sector privado, academia y sector público para incrementar el bienestar de una población vulnerable a través de los mercados inclusivos.

 

Otro caso interesante es la Presidencia de la Mesa sectorial BPO, KPO, ITO que asumí hace un par de semanas como un espacio de concertación de actores muy importantes del gobierno, academia y empresarios de esta apuesta productiva tan importante para Colombia.

 

Estos ejemplos lo que demuestran es que existen muchos espacios en donde se puede servir al país, siempre con una perspectiva educativa.

 

 

  • ¿Hay tiempo para el ocio?

 

No mucho. La principal restricción que puede tener una persona sin duda es el tiempo, razón por la cual su optimización es una preocupación constante. Un buen ejemplo es mi fascinación por navegar con mi familia, sin embargo el tiempo es tan escaso que solo lo puedo disfrutar por temporadas pero que valoro mucho porque me permite cambiar de escenario y reflexionar sobre nuevas ideas “fuera de la caja“ para la pedagogía del emprendimiento.

 

  • ¿Cuál ha sido el momento más crítico que ha tenido que afrontar?

 

El más crítico fue personal. Después de un tiempo de estar casado mi esposa quedó embarazada y perdimos ese hijo. (silencio)

 

Entender esta situación es muy complejo. Finalmente solo lo logras cuando tratas de comprender qué es lo que quiere Dios para ti y cuáles son las pruebas que te pone. Ese ha sido un momento crítico, además era muy joven y creía que lo podía hacer todo en el mundo, y ahí te das cuenta que no puedes hacer nada.

 

Hoy le agradezco a Dios por mis tres hijos Tomás, Daniel y Ana. Sin duda aprecio el valor de la vida y respaldo iniciativas que la defiendan.

 

 

  • ¿Qué es un lienzo en blanco o un papel en blanco frente a usted?

 

Un lienzo en blanco. Me lo imagino, comienzo a buscar posibilidades para generar significados y sin duda los encuentro fácilmente. El valor de una obra de arte está dado por la relación que existe entre la obra y quien la admira, por tanto esa percepción con su significado le da un valor que no tiene precio en el mercado.

 

Como lo comenté por mis compromisos académicos debo viajar frecuentemente. Casi siempre en las ciudades busco el mercado callejero de artistas y me siento a hablar con el artista, me explica su obra y se la compro, y la pongo en mi casa feliz, no por el precio que tiene sino por el significado. La creación del mundo ya está dada, pero somos los seres humanos desde cada una de nuestras profesiones quienes le asignamos significado a cada uno de sus componentes.

 

 

  • Hablando de significado, ¿cuál es el sentido real de la existencia?

 

Existe un fin trascendente, en mi caso lo creo firmemente y me motiva con mucho entusiasmo para trabajar con más dedicación en los fines temporales como son servirle a la comunidad, a mi familia, y como soy tan cercano a la Armada Nacional, servirle a la Patria.

 

 

  • ¿Siempre se está revisando, evaluando?

 

La autoevaluación es permanente y te permite ajustar el rumbo pero siempre construyendo sobre lo construido. No creo en la revolución sino en la renovación. Revolución es cuando acabas con todo lo que existe mientras en la renovación se construye sobre lo que ya existe. Gracias a la innovación los seres humanos tenemos la capacidad de renovarnos siempre al servicio de los demás.

 

 

  • ¿Qué es el vacío?

 

Yo asocio el vacío a una superficialidad de las personas que se dejan guiar por la moda, seguramente por la cantidad de información sin capacidad de análisis que demanda. Es lo que algunos autores llaman la híper modernidad para ir en la ola aparentemente ganadora, pero éstas apariencias se revientan y quedas en cero.

 

 

  • ¿Se ha sentido limitado?

 

Muchísimo, porque hay tantos sueños por cumplir y a veces sientes que tienes restricciones presupuestales, de tiempo, salud, entre muchas otras que pueden poner en riesgo tus proyectos. Lo emocionante en la vida es precisamente lograr el óptimo entre tu sueño y tus limitaciones, es decir, hacer lo que más puedas para buscar tu sueño con lo que tienes.

 

La obra “Los jugadores de cartas” de Cézanne me fascina. Muestra unas personas jugando cartas, bastante concentrados sin duda con el ánimo de ganar. Esta obra la utilizo en mis clases de emprendimiento para recordar a los jóvenes que el ganador no es al que le salen las mejores cartas y el perdedor no es al que le salen las cartas malas sino, por el contrario, el ganador es el que puede, con toda la pasión y la estrategia, aprovechar las cartas que tiene.

 

Dios me ha dado unos talentos y con esas cartas he jugado mi vida.

 

 

  • ¿Qué es la felicidad?

 

Es tener la capacidad para descubrir tu vocación y ser fiel a ella.

 

 

  • ¿Y qué es la plenitud?

 

Esa es una buena pregunta. Fruto de nuestra mortalidad supongo es la satisfacción del deber cumplido y el buen uso de los talentos recibidos al servicio de los demás.

 

 

  • ¿Qué dejar en las personas que se acercan a usted?

 

Yo creo que les dejo mi pincelada pedagógica y la inquietud de que todos podemos ser mejores seres humanos.

 

  • ¿Qué debería decirse el día de mañana de Alejandro Cheyne?

 

No lo sé, no lo sé…

El arte de emprender solidario siempre al servicio de los demás.

 

Qué bonito sería.

 

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